Muere Lina Morgan a los 78 años, la mujer que pudo ser como Chaplin

La actriz Lina Morgan, conocida especialmente por su faceta cómica, ha fallecido en Madrid a los 78 años después de varios meses de enfermedad, que la mantuvieron nueve meses internada en un hospital, del que salió el año pasado. La capilla ardiente se instalará en el Teatro de La Latina de Madrid, donde tantos éxitos cosechó, según ha informado a Efe Daniel Pontes, tutor y asistente de la actriz..
Su muerte deja un sabor de amargura. No sólo porque sus últimos años hayan sido de soledad y enfermedad, que seguramente sea el destino de casi todos, sino porque su carrera podría haber sido otra, más sugerente. Javier Villán, el crítico teatral de EL MUNDO, asegura que Morgan era mucho mejor actriz de lo que se cree, que tenía recursos cómicos imbatibles. Que podía haber sido el equivalente de Charles Chaplin en España, pero que su éxito le impidió ser más audaz, más ambiciosa intelectualmente.
La prueba de esa teoría sería es un proyecto que estuvo sobre la mesa de Lina Morgan hace pocos años. Un director teatral "de los serios", de los que salen en los periódicos, le ofreció un monólogo que contase su vida. La actriz, en principio, aceptó. Después, se echó atrás, asustada porque aquel texto pudiese cambiar su imagen ante el público.
"Público" es la palabra clave en la carrera de Lina Morgan. En los años 80, sus representaciones, a medias entre la comedia popular y el cabaret para la familia atraían colas inauditas al Teatro de La Latina. Lina Morgan era, no sólo una actriz que funcionaba, sino una especie de Evita Perón, adorada por millones de españoles. Se contaba de ella que repartía camiones con comida para hospicios. Se sufría por las historias de su desamor. Se imitaban sus 'gags' más característicos...
Todos somos Lina
¿Qué les daba? Una historia conmovedora en la que reconocerse. Lina Morgan había nacido el 20 de marzo de 1937 como Ángeles López Segovia, en plena Guerra Civil y en una familia humilde, unos orígenes que no hacían presagiar que se convertiría en una de las actrices más populares y queridas de España. Era la cuarta de los cinco hijos -Emilio, Julio, Julia, Lina y José Luis- del sastre Emilio López y de Julia Segovia, ama de casa, una familia que vivía en uno de los barrios más castizos de la capital, La Latina.
Estudió primaria y abandonó los estudios para colaborar con la economía familiar recogiendo, junto a su hermano José Luis, cartones y botellas que luego vendían.
Pero desde muy pequeña tenía claro que quería ser artista y a los 11 años comenzó a estudiar baile clásico español, para dos años después debutar con la compañía infantil 'Los chavalitos de España', donde actuó como solista de baile clásico español.
Un año después, Lina pasó al coro de una revista y se convirtió en vedette con la ayuda del actor Alfonso del Real, una figura destacada del momento del teatro cómico musical.
A mediados de los años cincuenta adoptó, ayudada por su hermano, su nombre artístico, Lina Morgan, inspirándose en el Pirata Morgan.
Hizo su primera gira en 1951 y al año siguiente, de vuelta en Madrid, se quedó sin trabajo. Por medio de su hermana mayor, que trabajaba en el Ballet Nacional, fue contratada en una sala de fiestas de la Gran Vía madrileña.
En la década de los 60 alternó su trabajo en el teatro con sus primeras apariciones en el cine.
Su debut fue en 1961 en 'El pobre García', película dirigida y protagonizada por Tony Leblanc, a la que siguieron 'Vampiresas de 1930' (1962); 'Objetivo, las estrellas' (1963); 'Julieta engaña a Romeo' (1965); 'Las que tienen que servir' (1967); 'Soltera y madre en la vida' (1968); 'La tonta del bote' (1970); o 'Una pareja distinta' (1974).
Además de con Leblanc, trabajó junto a cómicos de la talla de Gila o Juanito Navarro, con quien protagonizó su primera serie de TV, 'Escala en HI-FI' (1967).
En 1979 formó su propia compañía y debutó en el Teatro Barceló. Según la actriz, fue un absoluto fracaso y perdieron todo lo invertido.
Del teatro Barceló pasó al teatro La Latina, donde permaneció tres años en cartelera con un gran éxito titulado 'La marina te llama'. La actriz se encariñó con este teatro, que acabó comprando con su hermano y manager, José Luis, en 1985, y del que se desprendió en junio de 2010.
Allí presentó 'Vaya par de gemelas' (1981), revista musical con la que batió todos los récords de taquilla, al igual que sucedió con 'El último tranvía' (1987), en cartelera hasta 1991, cuando estrenó otro de sus grandes éxitos, 'Celeste no es un color'. Después llegó su colaboración con Raúl Sender en 'Sí...pero...no' (1999).
En 2003, la actriz tenía previsto reaparecer en escena, en el Centro Dramático Nacional, con su primer texto teatral no cómico, 'O no', parte del ciclo de monólogos protagonizado por diversos artistas "Confidencias", dirigido por Juan Carlos Pérez de la Fuente. Pero el proyecto no se llevó a cabo.
En marzo de 2012 se presentó la serie 'Tesoros Vivos de la televisión"', en la que participó como una de las figuras claves de la historia de la televisión en España.
Recibió multitud de premios, entre ellos el de la Popularidad (1969), el Miguel Mihura a la mejor actriz (1982), la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (1984), la Medalla al Mérito Artístico (1985), el Fotogramas de Plata (1988), Empresaria del Año (1989), Premio Empresa y Economía (1992) y TP de Oro, en tres ocasiones, en 1995, 1997 y 1998.
También recibió el Premio Ondas (1998), la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes (1999), el Ercilla a la trayectoria artística (2003), unaAntena de Oro especial en Teatro (2003 y 2009) o la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid (2010).
Los años 1984 y 1995 fueron muy duros para la actriz. En el primero de ellos fue operada de un desprendimiento de retina en la Clínica Barraquer de Barcelona, y en el segundo murió su hermano José Luis, uno de sus más fuertes apoyos.
Desde entonces apenas se dejó ver en público. El 18 de noviembre de 2013 ingresó, por una neumonía, en el Hospital madrileño Beata María Ana, donde pasó diez meses sin recibir visitas, salvo las de su ayudante Daniel Pontes y su chófer.
De allí fue trasladada a la residencia madrileña de Los Nogales,en la que permaneció hasta que su casa estuvo acondicionada para volver a ella y recibir allí la atención médica adecuada.
Fuente: elmundo.es